El fotógrafo intuye historias que, sólo a veces, tiene la satisfacción de desvelar

“Ver”, “ojear”, “repasar”, “observar"... reflejan distintos grados de atención que pone el observador a la hora de mirar. Sin embargo,
de entre ellos, es posible que, "contemplar", sea el que más seriamente advierte a los sentidos que hay que esforzarse más.

El fotógrafo es un artista de la contemplación y la emoción de sus tomas sólo puede ser percibida si son, en verdad, contempladas.
En esta página invitamos a contemplar fotografía. Un juego en el que se puede compartir lo que a otros ha podido pasar desapercibido.

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Instante



E500; 45-150 en 55mm; 1/640s en f/14; 100 ISO.
Playa de Zahara de los Atunes, Cádiz. Atardecer en agosto tras un día de cielo completamente azul y despejado. El instante duró sólo unos segundos y estuvo a punto de pasar inadvertido porque la nube era tan tenue y fina que sólo se hizo visible cuando cruzó delante del Sol.
Pistas: Color. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): El cambio en la intensidad de la luz fue mínimo, ya que el Sol no se nubló. El verdadero cambio tuvo lugar en el color de la luz. Pero éste pasó desapercibido al ojo humano, pues el cerebro se acomoda rápidamente. La luz de la fotografía es la real, sin filtros ni añadidos. Las tomas siguientes ya tenían el color de siempre. Y es que estamos "construidos" de una forma tan práctica que mucho de lo que nos rodea nos puede pasar desapercibido, Y mucho de ello, es bello (bello de belleza, no de pelo).

Cuatro Caños

E3; 14-54 en 27mm; 1/8s en f/3,1-0,3; 800 ISO; estabilizador de imagen activado.
Fuente de los Cuatro Caños, Sigüenza, al anochecer. Subiendo hacia el castillo, algo antes de entrar en el recinto amurallado por la Puerta del Hierro. La fotografía nocturna es de las más atractivas. También complicadas si no se lleva un buen trípode. Y es que la cámara sigue siendo una caja de luz... cuanta menos hay, peor funciona.
Pistas: Contraste de tonos. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Así vió la cámara los colores en esta toma: el cálido naranja de la fuente y las calles contra el frío azulado del cielo y el agua. Por supuesto, el tono cálido es el resultado de la iluminación artificial sobre la piedra. Aquí hubo que elegir entre respetar el color original de las calles (3000 kelvin) o el del cielo (9500 kelvin). Temperaturas tan separadas no admitían solución de compromiso, así que se optó por respetar el color del cielo. Aunque minoritario, es también el único objetivamente reconocible y, por tanto, el único capaz de dar credibilidad al resto (con la temperatura baja hubiera resultado un cielo azul tinta nada creible pese a la mayor naturalidad del color de la piedra). Por último, como ya ocurrio anteriomente en"Bayas", también aquí nos hayamos ante colores complementarios (naranja y azul), aunque esta vez menos saturados).

Gárgola

E500; 70-300 en 226mm; 2,5 seg en f/5,2 + 0,7; 100 ISO.
Gargola en la fachada principal de la catedral de Pisa. La luz del foco, situado en el suelo, ilumina directamente el otro lado de la figura, haciendo que desde éste se puedan recoger todos sus matices y texturas.
Pistas: Elementos que ayudan a definir aún más el recorte del león. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Sin duda la nitidez del motivo y el contraste del fondo claro sobre la espalda oscura son los mayores responsables. La gradual degradación del pórtico, tanto en nitidez como en iluminación, completan el efecto. En un tercer plano, ya fuera del propio pórtico, las líneas verticales y bandas horizontales cada vez más apagadas se suceden en fuerte contraste con el fuerte esculpido del león.

Por cierto, el león parece seguir prefiriendo su actual presa a la de los pájaros que anidan bajo su garra.

Paseo lunar

E500; 40-150 en 81mm; 1/2000s en f/11 -2,3; 100 ISO. Toma subexpuesta para simular grano.
La Laguna de Peñalara, en la sierra entre Madrid y Segovia. Pleno invierno a medio día, con el sol reflejado en la superficie helada.
Pistas: Esta imagen cuenta de nuevo con tres elementos que merece la pena contemplarlos por separado; como si se tratara de imágenes superpuestas. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Los tres elementos son el fondo helado, la silueta y las rocas de los extremos. El fondo es un ejemplo de gama dinámica muy amplia, abarcando todas las luminosidades entre el negro más oscuro y el blanco (por cierto, la fotografía es en color). También es un ejemplo de graduación de texturas: desde la más cristalina, detrás de la pierna, hasta la rugosidad opaca de la gran hendidura sobre la cabeza. A crear mayor efecto en las texturas colabora el grano del fondo por efecto de la subexposición (¿quién decía que el ruido digital no puede ser aprovechable?). Contra la textura de la laguna contrasta la de las rocas, suficientemente separadas del reflejo como para no aparecer sólo silueteadas. Estas rocas y la silueta de la persona forman una composición equilibrada en sí misma, recordando los platos y el eje central de una balanza. Por último está la propia silueta que, pese a serlo, logra transmitir complicidad por la expresividad en la cara y las manos... y es que este chico no tenía en la cabeza idea buena (de hecho, pasea sobre el hielo).
Mi mujer acaba de irrumpir: sugiere que, en vez de escribir tantas tonterías, pregunte por las dioptrías que tiene su primo en la foto..
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