El fotógrafo intuye historias que, sólo a veces, tiene la satisfacción de desvelar

“Ver”, “ojear”, “repasar”, “observar"... reflejan distintos grados de atención que pone el observador a la hora de mirar. Sin embargo,
de entre ellos, es posible que, "contemplar", sea el que más seriamente advierte a los sentidos que hay que esforzarse más.

El fotógrafo es un artista de la contemplación y la emoción de sus tomas sólo puede ser percibida si son, en verdad, contempladas.
En esta página invitamos a contemplar fotografía. Un juego en el que se puede compartir lo que a otros ha podido pasar desapercibido.

Mostrando entradas con la etiqueta Agua. Mostrar todas las entradas
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Aparcadero

E3; 50-200 en 50mm; 1/200s en f/4+0,7; 100 ISO.
Puerto de Bermeo, Vizcaya. Es práctica marinera arribar a un amarre colectivo y dejar el bote en segunda, tercera, cuarta fila. A ningún observador le sorprenserá ver saltar, de barca en barca, al recién llegado, tratando de alcanzar el muelle. Tampoco le sorprenderá ver mover los botes al recién embarcado, haciéndose un camino para partir. Los roces y pequeños golpes son confiados a refuerzos de goma y fragmentos de neumáticos que protegen la embarcación. La seguridad, a sencillas y largas cadenas que, paseándose de barca en barca, llegan al amarre. También a la ausencia de uno, o los dos, remos, según lo confiado del propietario. Nada similar podrá contemplarse en otro tipo de "aparcaderos", donde coches, yates, incluso personas, tienen restringida su libertad a un orden numerado.
Pistas: El orden y concierto en la composición. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Parece mentira que el resultado aparentemente aleatorio de este proceso, consiga la sensación de orden y calma que se desprende de la fotografía. El orden lo dispone la orientación de las embarcaciones, con la proa siempre al amarre, siempre entre otras proas, siempre sin espacio entre ellas para distinguir el mar. La calma la insinua el propio mar, que se muestra a gusto entre ellas. Sus reflejos acuarela forman parte del azul predominante, que acentúa, todavía más, esta sensación. 

Agua Nueva

E3; 14-54 en 14mm; 1/320s en f/6,3-1; 100 ISO.

E3; 14-54 en 45mm; 1/200s en f/5,0; 100 ISO.
Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, Cuidad Real. Principios de abril de 2010. Este largo y lluvioso invierno permitirá al Parque mantener su calificación, al menos de momento. Hoy parece mentira que, sólo unos meses atrás, hubiera estado a punto de desaparecer por la sobreexplotación de sus acuíferos. Uno solo de ellos, el 23, llegó a contener una gigantesca bolsa de agua equivalente a 12.500 veces el volumen que podría almacenar en su interior el estadio Santiago Bernabeu. Tras decenas de años vacío, es un placer contemplar como las aguas rebosan formando ojos, lagunas y multitud de islas entre las cuales ya nadan jabalies. A no mucho tardar llegarán todo tipo de aves y redescubrirán este viejo espacio resucitado.
El hombre es la única especie capaz de percibir el tiempo y los cambios que, a lo largo del mismo, se producen. Mientras tanto, el resto de los seres vivos tan sólo tratan de sobrevivir a ellos.
Pistas: Reportaje fotográfico. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Como otros espacios naturales, Daimiel tiene variados paisajes. Con estos dos trato de representar el efecto que "esta nueva agua" está teniendo. Tras el largo desastre, el humedal podría parecer justo protagonista. Pero no lo es. El verdadero protagonista son las nubes tormentosas que se reflejan en el agua que ellas mismas han depositado. Entre las nubes, el azul del cielo nos recuerda que no siempre seguirán allí. 

Amarrados


E500; 40-150 en 150mm; 1/250s en f/5,0-1,7; 100 ISO.
Amarrados... Amarra dos. A "mar" a "dos". Amar a dos. Amar hados.
Hado: fuerza desconocida que, según algunos, obra irresistiblemente sobre los dioses, los hombres y los sucesos. Entre barcos y gaviotas. Sobre ellos y ellas... y el mar. Amarrados ahora, en el descanso; amarrados después, en el levar. Mismos orígenes pasados; mismos futuros destinos. El marinero no está... ahora está descansando; también está amarrado.
Pistas: Líneas y simbolismo. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar)Diagonales explícitas e implícitas  separando aves y barcos en el espacio, uniéndolos en el discurrir de la flecha del tiempo. Picos y proas apuntando en la misma dirección, al mismo destino.

¿Inocencia?


E500; 45-150 en 150mm; 1/400s en f/6,3; 100 ISO.
Estuve atento al espectáculo durante varias semanas. Mamá ánade llevando sus "11 peluches" en fila a todas partes. Todos preciosos, todos saludables. Era encantador ver como grupos de chavales, parejas, familias enteras, empatizaban con su inocencia y aparente despreocupación.
Somos como somos. Así que cuanto más ajenos sigan los peluches de nosotros, mejor. ¡Cómo sino podrían explicarse, un día más, la cándida reacción que producen sabiendo que, también esta noche, van a sufrir la terrible persecución de los depredadores! Ya sólo quedan estos tres. Así que seguirán juntos y apretaditos esperando el nuevo crepúsculo. Inocencia y despreocupación... Pero ¿de quién? Y todo en el gran estanque, debajo de casa.
Pistas: Agrandar la foto y mirar directamente a los ojos de las crías. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar)Un encanto, ¿verdad? 

Chapuzón

E500; 40-150 en 150mm; 1/400s en f/5; 100 ISO.
Final en la secuencia del chapuzón de un ánade. Segundos antes, haciendo el pino, había sumergiendo la cabeza y la mitad del cuerpo, con la cola fuera apuntando al cielo. Entonces, con un rápido movimiento, se incorpora deslizando, a gran velocidad, el agua hacia su espalda. A esta fracción de segundo corresponde la imagen.
Pistas: Velocidad y movimiento. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): En fotografía, a mayor velocidad menor movimiento. En imágenes congeladas, la velocidad se intuye en los elementos que desafían las leyes físicas del reposo: la ola delante del cuello; el golpear de la cola sobre el agua; las últimas gotas resbalando por la nuca, frente, ojos, pico... Ninguno de ellas podría durar allí más que fracciones de segundo.

Paciencia

E500; 40-150 en 150mm; 1/20s en f/4,5-0,3; 100 ISO.
Charca en la Sierra de Gredos, Ávila. Final de agosto, hacia medio día. ¡Paciencia! Paciencia con los bichos que no llegan y los intrusos que no se van. Y eso que estaba bien disfrazada. Disfrazada no es sólo tener un buen traje, sino la correcta actitud: absoluta inmovilidad. Prueba de ello: ni una sola onda en el agua que altere el reflejo. Por debajo, sólo sus extremidades pueden entreverse.
Claro que nos vio. Pero tenía que arriesgarse y confiar en que compañía más comestible no la localizara. De ello dependía su almuerzo y ya llevaba tiempo invertido.
Pistas: Punto de enfoque. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): La mayor parte de las veces no pensamos en componer cuando fotografiamos animales. Nunca hay tiempo. Y es un error porque tras la sensación de triunfo inicial, no suele quedar nada especial si sólo hay animal. Lo que aquí llama la atención no es la rana, sino donde está, lo que hace y cómo todo ello nos llega. Son los contornos redondeados de todos los elementos; la homogeneidad en tonos y texturas (incluso el agua la tiene prestada); la elevada diagonal de la línea del agua (proporcionando perspectiva y profundidad); el contrate entre lo vivo, lo inerte y lo irreal (la cabeza reflejada). Por supuesto, el animal sigue siendo protagonista, pero es únicamente el enfoque el encargado de resaltarlo (su ojo es lo único perfectamente enfocado).

Alma

E3; 14-54 en 41mm; 1/320s en f/6,3+1,3; 800 ISO.
No es el mar, sino el río Sena en París. Uno de los puentes que lo cruza se llama "Pont del L'Alma" en recuerdo de una batalla que tuvo lugar en Crimea sobre 1850. Pero como aquello está muy lejos, y alma no significa nada en francés, prefiero pensar que cuando dieron nombre al barco lo hicieron en español. Es grande y, aunque estrena pintura, es viejo, muy viejo. Tras contemplarlo un rato, a uno le da por imaginar grandes historias. Si pasáis por allí no dejéis de buscarlo.
Pistas: Contraste. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Las fotografias con blanco y negro (distintas a las de blanco y negro) son un verdadero reto técnico para las cámaras. El blanco suele reflejar muchísima luz y el negro deja escapar muy poca. La tecnología actual muchas veces carece de un rango de sensibilidad tan alto como para no quemar los blancos por sobreexposición sin dejar de registrar el detalle de los negros por subexposición. La sobreexposición de los blancos se percibe por una pérdida total de textura; la de los negros por la existencia de "ruido" y zonas solarizadas (los típicos cuadraditos que se superponen). Pueden tratar de buscarse ambos en esta foto. Pese a haber disparado a 800 ISO por error, ambos defectos no son muy notorios (en el RAW original prácticamente no se aprecian).

Cuatro Caños

E3; 14-54 en 27mm; 1/8s en f/3,1-0,3; 800 ISO; estabilizador de imagen activado.
Fuente de los Cuatro Caños, Sigüenza, al anochecer. Subiendo hacia el castillo, algo antes de entrar en el recinto amurallado por la Puerta del Hierro. La fotografía nocturna es de las más atractivas. También complicadas si no se lleva un buen trípode. Y es que la cámara sigue siendo una caja de luz... cuanta menos hay, peor funciona.
Pistas: Contraste de tonos. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Así vió la cámara los colores en esta toma: el cálido naranja de la fuente y las calles contra el frío azulado del cielo y el agua. Por supuesto, el tono cálido es el resultado de la iluminación artificial sobre la piedra. Aquí hubo que elegir entre respetar el color original de las calles (3000 kelvin) o el del cielo (9500 kelvin). Temperaturas tan separadas no admitían solución de compromiso, así que se optó por respetar el color del cielo. Aunque minoritario, es también el único objetivamente reconocible y, por tanto, el único capaz de dar credibilidad al resto (con la temperatura baja hubiera resultado un cielo azul tinta nada creible pese a la mayor naturalidad del color de la piedra). Por último, como ya ocurrio anteriomente en"Bayas", también aquí nos hayamos ante colores complementarios (naranja y azul), aunque esta vez menos saturados).

Correlimos

E3; 50-200 en 200mm; 1/1000s en f/4,5+1,3; 200 ISO; recorte al 75%.
Hay muchos tipos de Correlimos, a este se le conoce como tridactilo. Mide unos 20 cm. de largo y corría en pequeños grupos por las playas cercanas a Ayamonte (Huelva). Se pasan las primeras horas de la mañana persiguiendo a las olas cuando se retiran y huyendo a pocos centímetros de ellas cuando avanzan. Entre tanto, van picando aquí y allá en la arena con mirada solo aparentemente distraida, pues no pierde de vista nada de lo que pasa. Por cierto, parece que cría en las tundras árticas, por lo que ha debido pegarse un buen viaje hasta llegar aquí.
Pistas: El fondo. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar):La espuma de la ola, desenfocada pero congelada por la alta velocidad de disparo, es la otra gran protagista de la toma. La multitud de gotas que salpican toda la escena acentúan la fuerza y la sensación de movimiento. Al ave le da la luz por detrás, por lo que prácticamente toda ella está en sombra, contrastando con la fuerte luminosidad de la escena. Por último, la foto tiene dos zonas quemadas por exceso de luz (una de ellas es muy clara y se aprecia perfectamente la pérdida de texura en el "agujero", así que invito a buscarlas). Es un defecto, que no he querido "tapar" con Photoshop, así podemos jugar a encontrarlo.

Bayas

E3; 14-54 en 54mm; 1/125s en f/3,5 +1,3; 100 ISO.
Bayas en el Valle de Ara (Huesca). Sol tratando de filtrarse entre las nubes tras una tormenta de verano.
Pistas: Fuerte contraste de colores. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar):Verde y rojo son de las pocas combinaciones de colores complementarios fáciles de encontrar en la naturaleza. El azul y el naranja, como el de algunas puestas de Sol en el mar, son otro ejemplo; pero raras veces pueden captarse por el fuerte contraste y los muchos reflejos. En esta toma, la humedad creada por el agua recien caida ayuda a saturar aún más los colores. Los observadores pueden fijarse en la gota retenida entre los dos frutos centrales.

Elementos

E3; 50-200 en 200mm; 1/160s en f/3,5 +1,7; 100 ISO.
Playa de Punta del Moral (Huelva), al atardecer. Tierra, agua, aire. Arena, mar, cielo. Líneas, texturas, colores...
Pistas: Sin comentarios... Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Juego de líneas que produce la combinación de los elementos y el desenfoque. También de tonos cálidos (arena) y fríos (mar y cielo); y de texturas entre ellos. El mar parece difuminado como por áreas de neblina que no son más que el glope desenfocado de la luz del Sol sobre la superficie de algunas olas.

Mirador

E500; 14-45 en 27mm; 1/200s en f/8 -0,3; 100 ISO.
Castrourdiales. Bajando del faro, se llega a una pequeña plataforma que deja pasar por debajo la fuerza de las olas. Pero no llegan muy lejos porque se encuentran con este balcón. Parece muy cercano y es completamente inaccesible. Lo que ocurre ahí dentro es ajeno a todo lo demás.
Pistas: ¿Qué elementos nos ayudan a encontrar las proporciones? Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): No los hay. Podrían ser las plantas del primer plano cuyas proporciones nos son conocidas, pero el objetivo es un angular y la perspectiva se pierde tras este plano. Por supuesto, las rocas y las olas tampoco nos sirven. El mirador de arriba a la izquierda podría servir, pero no estaremos seguros si, por ejemplo, la altura de un hombre que mirara desde allí, equivaldría a 2 o a 10 de las divisiones de la pared. Si nos lo imaginamos allí, veremos que las proporciones de toda la escena variarán de forma inversamente proporcional a su altura.

Garceta

E500; Telescopio Zeiss 500mm + duplicador; 1/250s en f/6,3; 100 ISO.
Marismas de Isla Cristina (Huelva). Garceta común buscando comida durante la marea alta. La distancia focal equivalente es de 2.000 mm y el f equivalente 12,6, de ahí que la velocidad de disparo haya tenido que ser muy lenta para este tipo de teleobjetivos. A ello hay que sumarle una distancia al sujeto de más de 100 metros con enfoque manual y una profundidad de campo resultante de poco más de 1 metro (el f que manda para la profundidad es el 6,3 del objetivo). Resumiendo, tomas casi imposibles por muy firme que sea el trípode y muy quieto que se esté el animal. La técnica se conoce como "digiscoping" una de las más difíciles.
Pistas: Cuando se utilizan ultraobjetivos, la perspectiva queda muy afectada, aunque de forma muy distinta a la de los grandes angulares. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Con sujetos tan lejanos objetivos con ángulos de visión tan pequeños, no hay mucho lugar para la composición. El fin es simplemente ampliar la imagen tremendamente. La única sensación de perspectiva lo da el tamaño de las cosas cuando son conocidas y fáciles de relacionar entre sí. Cuando este no es el caso, las imagenes corren el riesgo de quedar planas. En esta toma no ocurre gracias al desemfoque gradual del primer y último plano. Pero que no nos engañe, puede haber más de 200 metros entre ambos (casi todos ellos en la parte alta de la fotografia). En la ampliación al 100% (no disponible en esta página), se aprecia que sólo el ave está perfectamente enfocada.

Paseo lunar

E500; 40-150 en 81mm; 1/2000s en f/11 -2,3; 100 ISO. Toma subexpuesta para simular grano.
La Laguna de Peñalara, en la sierra entre Madrid y Segovia. Pleno invierno a medio día, con el sol reflejado en la superficie helada.
Pistas: Esta imagen cuenta de nuevo con tres elementos que merece la pena contemplarlos por separado; como si se tratara de imágenes superpuestas. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Los tres elementos son el fondo helado, la silueta y las rocas de los extremos. El fondo es un ejemplo de gama dinámica muy amplia, abarcando todas las luminosidades entre el negro más oscuro y el blanco (por cierto, la fotografía es en color). También es un ejemplo de graduación de texturas: desde la más cristalina, detrás de la pierna, hasta la rugosidad opaca de la gran hendidura sobre la cabeza. A crear mayor efecto en las texturas colabora el grano del fondo por efecto de la subexposición (¿quién decía que el ruido digital no puede ser aprovechable?). Contra la textura de la laguna contrasta la de las rocas, suficientemente separadas del reflejo como para no aparecer sólo silueteadas. Estas rocas y la silueta de la persona forman una composición equilibrada en sí misma, recordando los platos y el eje central de una balanza. Por último está la propia silueta que, pese a serlo, logra transmitir complicidad por la expresividad en la cara y las manos... y es que este chico no tenía en la cabeza idea buena (de hecho, pasea sobre el hielo).
Mi mujer acaba de irrumpir: sugiere que, en vez de escribir tantas tonterías, pregunte por las dioptrías que tiene su primo en la foto..
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