El fotógrafo intuye historias que, sólo a veces, tiene la satisfacción de desvelar

“Ver”, “ojear”, “repasar”, “observar"... reflejan distintos grados de atención que pone el observador a la hora de mirar. Sin embargo,
de entre ellos, es posible que, "contemplar", sea el que más seriamente advierte a los sentidos que hay que esforzarse más.

El fotógrafo es un artista de la contemplación y la emoción de sus tomas sólo puede ser percibida si son, en verdad, contempladas.
En esta página invitamos a contemplar fotografía. Un juego en el que se puede compartir lo que a otros ha podido pasar desapercibido.

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Tiempo

E500; 14-45 en 41mm; 1/100s en f/5,6; 100 ISO.
Ruinas romanas en la playa de Bolonia, Cadiz. Pasado y presente juntos pese a la distancia. Sólo separados en la memoria. El futuro no existe, sólo puede intuirse si es correctamente proyectado. El paso del tiempo sólo se distingue por el grado de nitidez de nuestras vivencias.
Pistas: Nitidez e imaginación. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar)Las imágenes viajan en el tiempo. Es curioso, nosotros no. También pueden captarlo. Pero para registrar grandes intervalos, hemos de utilizar la imaginación (parece apropiado pues, etimológicamente, imaginación viene de imagen... o puede que al revés.

El estrecho perfil nítido de la roca del primer plano puede representar el presente. El pasado, el fondo donde se perfilan borrosos los grandes contornos. La profundidad y la amplitud entre ambos, el tiempo transcurrido. El futuro no existe; sólo puede proyectarse desde lo conocido y va en dirección contraria al pasado. Puede ser la parte más cercana de la roca que, paradójicamente, en otro tiempo, otra cosa fue.

La Concha

E3; 14-54 en 54mm; 1/320s en f/5,6+0,3; 100 ISO.
E3; 14-54 en 54mm; 1/320s en f/5,6+0,3; 100 ISO.
Playa y paseo de La Concha, Donosti. Su barandilla es, sin duda, uno de los iconos más representativos y, como tal, uno de los más incluidos en guias, postales, carteles y, por supuesto, fotografías serias de la ciudad. Difícil pues añadir nuevos puntos de vista a los muchos existentes. He aquí, sin embargo, dos posibles contribuciones favorecidas por esa luz tan especial que deja la niebla cualquier tarde de verano cuando cierra sin avisar.
La primera es un primer plano de la conocida barandilla en el momento en el que se desdobla para recibir a una de las escaleras que baja a la playa. Como resultado, el motivo se superpone hasta tres veces en profundidad. Por delante y por detrás, líneas horizontales se suceden delimitando acera, arena, mar y cielo. A la izquierda, parte de la Isla de Santa Clara.
La segunda es, en todo, la versión opuesta: la barandilla se adivina, pero necesitamos el resto de elementos para confirmar donde nos encontramos.
Pistas: La distinta técnica utilizada en cada una. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): En la primera fotografía, el bajo punto de vista y la nitidez nos permiten resaltar el motivo. La presencia de la base y los pilares completan la solidez al conjunto. En la segunda fotografía, el enfoque manual permitió desenfocar lo suficiente como para evitar que cualquier elemento aislado ganara protagonismo (ampliar para percibirlo mejor). Con ello se acentúa el efecto de unidad que ya proporcionaba la niebla. La barandilla no se repite en profundidad, como antes, sino linealmente a lo largo del mismo plano. La persona que pasaba por allí es el único punto de color que rompe algo una escena en la que, de forma intencionada, se suprimió todo contraste. Por cierto, las dos tomas están hechas con idénticos valores de distancia focal, velocidad, diafragma, y sensibilidad. Sólo el punto de enfoque varía.

La frontera


E500; 14-45 en 30mm; 1/320s en f/10; 100 ISO.
Valle de Belagua, alto Pirineo Navarro, limitando con Huesca y Francia. Uno de esos pocos sitios donde el hombre "tenía que pedir permiso" antes de asentarse... y el lugar no siempre se lo daba. Un agujero en forma de L y una cerca antes confiada, son sólo vestigios de otros tiempos que terminarán desapareciendo. La curiosa disposición de esta última , descendiendo desde lo alto de la colina y rodeando el suelo rocoso, debió servir seguramente de redil para las cabras. La lejanía posiblemente no invitara al morador más allá que a contemplarla.
Pistas: Los planos. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Lo próximo y lo distante se sucede en planos y colores. Lo de aquí es duro; lo de allá, inaccesible. El protagonista de esta imagen es el hombre. Él ahora falta. Puede que esté agotado.

Agua vieja

E3; 14-54 en 31mm; 1/320s en f/7,1+0,3; 100 ISO.
Abril de 2010. Alrededor de las Tablas de Daimiel, Cuidad Real. Ejemplo de cultivo sostenible con el agua de siempre, agua vieja. La delgada línea amarilla del fondo recuerda la existencia de asuntos pendientes de tratar. Tema complejo y con trascendencia económica para muchas familias de las de verdad, de las que trabajan la tierra. Como trasfondo, música de directrices europeas.
Pistas: Reportaje fotográfico. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Es esa delgada y larga línea amarilla es la que se lleva el agua nueva. Estamos de suerte mientras las nubes persistan. También lo está el ejercito de vides en formación. La cosecha de vino será buena.

Agua Nueva

E3; 14-54 en 14mm; 1/320s en f/6,3-1; 100 ISO.

E3; 14-54 en 45mm; 1/200s en f/5,0; 100 ISO.
Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, Cuidad Real. Principios de abril de 2010. Este largo y lluvioso invierno permitirá al Parque mantener su calificación, al menos de momento. Hoy parece mentira que, sólo unos meses atrás, hubiera estado a punto de desaparecer por la sobreexplotación de sus acuíferos. Uno solo de ellos, el 23, llegó a contener una gigantesca bolsa de agua equivalente a 12.500 veces el volumen que podría almacenar en su interior el estadio Santiago Bernabeu. Tras decenas de años vacío, es un placer contemplar como las aguas rebosan formando ojos, lagunas y multitud de islas entre las cuales ya nadan jabalies. A no mucho tardar llegarán todo tipo de aves y redescubrirán este viejo espacio resucitado.
El hombre es la única especie capaz de percibir el tiempo y los cambios que, a lo largo del mismo, se producen. Mientras tanto, el resto de los seres vivos tan sólo tratan de sobrevivir a ellos.
Pistas: Reportaje fotográfico. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Como otros espacios naturales, Daimiel tiene variados paisajes. Con estos dos trato de representar el efecto que "esta nueva agua" está teniendo. Tras el largo desastre, el humedal podría parecer justo protagonista. Pero no lo es. El verdadero protagonista son las nubes tormentosas que se reflejan en el agua que ellas mismas han depositado. Entre las nubes, el azul del cielo nos recuerda que no siempre seguirán allí. 

Instante



E500; 45-150 en 55mm; 1/640s en f/14; 100 ISO.
Playa de Zahara de los Atunes, Cádiz. Atardecer en agosto tras un día de cielo completamente azul y despejado. El instante duró sólo unos segundos y estuvo a punto de pasar inadvertido porque la nube era tan tenue y fina que sólo se hizo visible cuando cruzó delante del Sol.
Pistas: Color. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): El cambio en la intensidad de la luz fue mínimo, ya que el Sol no se nubló. El verdadero cambio tuvo lugar en el color de la luz. Pero éste pasó desapercibido al ojo humano, pues el cerebro se acomoda rápidamente. La luz de la fotografía es la real, sin filtros ni añadidos. Las tomas siguientes ya tenían el color de siempre. Y es que estamos "construidos" de una forma tan práctica que mucho de lo que nos rodea nos puede pasar desapercibido, Y mucho de ello, es bello (bello de belleza, no de pelo).

Niebla

E3; 50-200 en 50mm; 1/400s en f/5,6+0; 400 ISO.
Valle de Pineta (Huesca). Verano. Vertiente izquierda mirando en dirección del circo. El Sol a la derecha, ya oculto por las montañas, pero a esa altura justa que tiñe las nubes de naranja sin perder aún el azul del cielo.
Pistas: Perfiles. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar):La foto sería una de tantas sin la niebla que entra rápidamente desde lo alto del circo y se extiende a lo largo de la parte alta del rio Cinca. A esa hora del atardecer, de la niebla parece emanar una luz especial. Sobre ella se crean dos series sucesivas de perfiles: la de los pinos a la izquierta y la de los abetos a la derecha. Todo ello bajo la gran autoridad del perfil de las montañas. La foto está expuesta para no quemar luces altas en la parte más blanca de las nubes, pero no por ello se pierde la información de las sombras, casi en contraluz (el detalle de las montañas permanece: moverse sobre la pantalla para apreciarlo mejor). Por último, la toma no tiene tonos medios (de los 256 totales que van del negro al blanco, no hay información en los niveles mayores de 50, si exceptuamos los de la niebla que llegan hasta el 100; después nada hasta que a partir de los 150 nos encontramos los tonos del cielo).

Elementos

E3; 50-200 en 200mm; 1/160s en f/3,5 +1,7; 100 ISO.
Playa de Punta del Moral (Huelva), al atardecer. Tierra, agua, aire. Arena, mar, cielo. Líneas, texturas, colores...
Pistas: Sin comentarios... Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Juego de líneas que produce la combinación de los elementos y el desenfoque. También de tonos cálidos (arena) y fríos (mar y cielo); y de texturas entre ellos. El mar parece difuminado como por áreas de neblina que no son más que el glope desenfocado de la luz del Sol sobre la superficie de algunas olas.

Duomo

E3; 7-14 en 8mm; 1/20s en f/4 -0,7; 200 ISO.
Pisa otra vez. El Duomo al atardecer desde la torre inclinada. El Baptisterio al fondo, el Camposanto algo tapado a la derecha y la muralla rodeando el entorno. La ciudad envolviéndolo todo. Merece la pena contemplar todo este conjunto monumental desde el "campanile", que al estar tan inclinado nos causa una sensación única.
Pistas: La perspectiva de los elementos. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Pese al potente angular utilizado, a primera vista la perspectiva del conjunto no parece muy afectada. A ello contribuyen dos elementos: a) el eje de la nave principal de la catedral, que transcurre a lo largo de la línea de menor distorsión, y b) el suelo de la torre inclinada (abajo en el primer plano) y las montañas del otro extremo que, de alguna manera, compensan la distorsión esférica del horizonte. Fuera de estos efectos, es claro que las distintas alturas apuntan en sentidos absolutamente divergentes. Es curioso también ver este efecto en "cosas" más pequeñas, como las personas que se pasean alrededor.

El conjunto del Duomo concentra tanto la atención que a muchos les habrá pasado inadvertido el reflejo naranja del atardecer a la derecha de la fotografía (su radio nos da una idea del fuerte angular utilizado).

Paseo lunar

E500; 40-150 en 81mm; 1/2000s en f/11 -2,3; 100 ISO. Toma subexpuesta para simular grano.
La Laguna de Peñalara, en la sierra entre Madrid y Segovia. Pleno invierno a medio día, con el sol reflejado en la superficie helada.
Pistas: Esta imagen cuenta de nuevo con tres elementos que merece la pena contemplarlos por separado; como si se tratara de imágenes superpuestas. Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Los tres elementos son el fondo helado, la silueta y las rocas de los extremos. El fondo es un ejemplo de gama dinámica muy amplia, abarcando todas las luminosidades entre el negro más oscuro y el blanco (por cierto, la fotografía es en color). También es un ejemplo de graduación de texturas: desde la más cristalina, detrás de la pierna, hasta la rugosidad opaca de la gran hendidura sobre la cabeza. A crear mayor efecto en las texturas colabora el grano del fondo por efecto de la subexposición (¿quién decía que el ruido digital no puede ser aprovechable?). Contra la textura de la laguna contrasta la de las rocas, suficientemente separadas del reflejo como para no aparecer sólo silueteadas. Estas rocas y la silueta de la persona forman una composición equilibrada en sí misma, recordando los platos y el eje central de una balanza. Por último está la propia silueta que, pese a serlo, logra transmitir complicidad por la expresividad en la cara y las manos... y es que este chico no tenía en la cabeza idea buena (de hecho, pasea sobre el hielo).
Mi mujer acaba de irrumpir: sugiere que, en vez de escribir tantas tonterías, pregunte por las dioptrías que tiene su primo en la foto..
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Regreso

E500; 40-150 en 40mm; 1/320s en f/7,1 -0,3; 100 ISO.
Subiendo por la calzada romana hacia el Puerto del Pico, Avila. Estaba atardeciendo, con el sol ya oculto
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Pistas: Esta imagen cuenta con sólo tres elementos y en ellos hay pocas referencias que nos ayuden a interpretar correctamente las proporciones del paisaje.
Comentarios ocultos (resaltar con el cursor a continuación para desvelar): Los tres elementos son el cielo del atardecer, el paisaje silueteado en claro contraste y la nube. Ésta última es verdadera protagonista, ocupando toda la diagonal que apunta hacia la cruz. Las proporciones del paisaje puede darlas la construcción, pero es más adecuado buscarlas en las personas recortadas sobre el horizonte a la derecha. Hay tres. La más difícil de encontrar es la que marcha en último lugar al recubrir una roca totalmente su silueta.
Mi mujer acaba de irrumpir y dice que esa nube parece el hueso asqueroso de una sepia...